Como padre, usted puede notar que su hijo se va a la escuela lleno de alegrÃa y regresa a casa bajo una nube oscura. Pueden atacarte, hacer un berrinche o tener un ataque de nervios después de la escuela. Esto es a menudo porque la escuela puede ser emocionalmente agotadora para los niños y como resultado, pueden estar en un estado de ánimo cansado e irritado cuando llegan a casa. Usted puede prevenir las crisis después de la escuela creando una rutina para que su hijo la siga y manteniéndolo calmado tan pronto como ponga un pie en la puerta. Si su hijo tiene una crisis después de la escuela, usted debe tomar medidas para mediar en la situación y consolarlo.
Prepare a su hijo para la tarea o la cena. Como parte de la rutina extraescolar de su hijo, usted también debe prepararlo para la tarea por la noche, asà como para la hora de la cena. Déles de me! dia hora a una hora para sà mismos y luego recuérdeles que deben comenzar sus tareas en la próxima media hora a una hora. También debe informarles a qué hora será la cena para que puedan prepararse para ella. De esta manera, se sienten menos estresados y pueden seguir una rutina.
PermÃtales jugar con sus hermanos o amigos. También debe animar a su hijo a que queme cualquier energÃa negativa de la escuela jugando con sus hermanos o amigos. Tal vez su hijo tenga un amigo en el vecindario de enfrente con el que le gusta andar por ahà con él. O tal vez su hijo invite a un amigo a pasar el rato en su habitación después de la escuela. Deje que traigan a sus amigos para que se desestresen y se diviertan.
Deje que su hijo tenga un tiempo de inactividad a solas. También debe hacer que el tiempo de inactividad sea parte de la rutina extraescolar de su hijo, donde pueda relajarse y tener tiempo para sà mismo. Darle a su hijo una hora de inactividad una vez q! ue llegue a casa puede ayudarlo a relajarse y liberar algo de ! la ansiedad o el estrés de su dÃa escolar.
Coma bocadillos o una comida preparada para ellos. La mayorÃa de los niños regresan a casa con hambre de la escuela, y el hambre combinada con irritación o cansancio puede llevar a un mal humor. Evite que se derritan ofreciéndoles bocadillos o una pequeña comida justo al llegar a casa. También puede poner algunos bocadillos en un tazón en la cocina para que puedan comerlos por su cuenta.
Separe a su hijo de los demás. Si hay otros niños en su casa, usted debe hacer que su hijo se mude a un área separada, como su dormitorio. Esto les dará un espacio para calmarse y respirar profundamente. PÃdales que se queden en su habitación de cinco a diez minutos, ya que esto les dará la oportunidad de calmarse y estar solos.
Haga actividades divertidas y atractivas con su hijo. Usted también puede mantener el ánimo de su hijo levantado cuando llegue a casa, ofreciéndole hacer algunas actividades divertidas c! on él cuando llegue a casa. Tal vez usted estableció un área de artesanÃas donde puedan dibujar y pintar juntos. O tal vez saque los juegos de mesa favoritos de su hijo y sugiera que jueguen una ronda juntos. Esto puede ayudar a que su hijo se mantenga comprometido y trabaje con cualquier energÃa negativa que traiga a casa con él.
Establezca un ambiente tranquilo para ellos. Otra manera de evitar que su hijo se derrumbe al llegar a casa de la escuela es crear un ambiente hogareño que sea tranquilo y relajante para él. Evite tener mucho desorden en su casa y mantenga el nivel de ruido bajo. Ordene el área común y coloque los juguetes de su hijo para que sea fácil acceder a ellos cuando lleguen a casa de la escuela.
Reconozca los sentimientos de su hijo. Si su hijo tiene un colapso después de la escuela, usted debe estar preparado para ello y lidiar con ello en consecuencia. Comience por reconocer los sentimientos de su hijo. Es probable que se sientan! cansados, quemados e irritados. Asegúreles que usted entiende que est! án cansados de ir a la escuela y que se quejan porque están estresados. Hacer esto puede ayudar a aliviar la situación y hacerles saber que usted está de su lado.
Déle a su hijo tiempo y espacio para que se calme por sà solo. En lugar de tratar de resolver el problema de su hijo o enfadarse con él, deje que se calme por sà solo. Puede dejarlos con sus juguetes o libros y un pequeño bocadillo. Después de unos minutos, deben calmarse y comprometerse con un juguete o su merienda.
Salude a su hijo con una sonrisa y sin preguntas. Cuando su hijo llegue a casa de la escuela, evite bombardearlo con muchas preguntas sobre su dÃa o cómo se siente. Guarde las preguntas para más adelante cuando se hayan resuelto y relajado. En vez de eso, salúdalos con una sonrisa y una «bienvenida a casa» o un «es bueno tenerte de vuelta». Sea cálido y positivo cuando entre por la puerta para que empiece a sentirse más relajado y tranquilo.
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